Archivo de la categoría: Literatura

La Larga Caída de Ángel Caído (Favor de No Levantar)

Y que me fui a ver Ángel Caído. En gran parte era nada más para atestiguar cómo los buenos diseños de artistas locales de mi rancho habían sido aplicados a un medio más allá del 2D de la hoja de papel. Y la verdad fue una experiencia densa y pesada como una manda.

El Poster Genérico

Respeto bastante el esfuerzo del equipo creativo, los diseñadores y algunas de las actuaciones, pero la verdad es que está escrita con las patas y pensada con la cola. Mezcla momentos en que sobreestima el papel de la audiencia para que llene huecos imperdonables en ausencia de un narrador que explique tanta mamada,  con momentos en que subestima al público con chistes malos, revoltijos sin sentido de varias mitologías, y unos personajes terriblemente mal desarrollados.

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FANTASY FIGHT: Batman vs Iron Man ¿Quién gana?

Si tienes un poco de cultura general, sabrás que Batman (de DC Comics) & Iron Man (de MARVEL Comics) son una especie de equivalentes superhéroes.
Ninguno tiene súper poderes y aún así se rifan de una manera brutal, se basan en su dinero y tecnología para lograr sus cometidos.

Este tema lo abro apra que opinen sobre quién ganaría entre éstos dos perosnajes y por qué; su ayuda me será realmente valiosa para un videoblog que estoy haciendo. Gracias.

¡Que comience el debate!
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Una de zombis, una de tantas…

by @eloith

Mi primer post para otro lado sin que sean necesariamente videojuegos, ni mi blog, veamos cómo me va. Sí, a lo mejor, ver escribir al Maese Ruy sobre esto me puso a pensar (Copión), aunque difiero muchísimo de sus puntos de vista…

Los zombis… ah… Dios!, creo que hay pocas cosas en el mundo que me gusten tanto (Chingón con los gustos), no es que me gusten las cosas horribles, malignas y que huelen mal, (bueno, cuando menos sí tiene sentido común) sino, que desde que tengo memoria (la semana pasada cuándo mucho) los zombis han sido parte de mi vida.

Uno de los primeros recuerdos que tengo es a mi madre explicándome por qué no temerle a los zombis que veía en la pantalla, (sí, madre, era rara y no me llevaba a ver pendejadas de Disney) “no son reales” me decía… así crecí con una fascinación por los no-muertos.

Poco a poco el mundo de los videojuegos también fue haciéndose una de mis pasiones, y hubo algunas penosas incursiones de los no muertos en las consolas cómo en el NES o el Super Ness, (incluso llegué a jugar grabbed by the ghoulies je…) Y así, con la llegada de Resident evil (el santo Grial zombie de los videojuegos), supe que no habría ningún género en el mundo que me gustase más que los zombis.

Así con un intro tan (De hueva) ehm … largo, les hablaré sobre esos zombies… Los zombies de Resident Evil, al menos el 1, fueron obras maestras, todo aquello que había visto de un zombie, estaba resumido en el terror que causaba uno en el juego (Esa primera escena es GENIAL).

Para abordar el mundo de los zombis es creo, más fácil para mí, dividirlo en 3 grandes “sub mundos” Literatura; que envuelve las novelas y el cómic, si no piensan igual déjenme, este es mi post, no su post (y se la pelan) El cine, y lo que más nos envicia, Los videojuegos. Por último un apartado especial a cosas curiosas. Allá vamos (como los halcones galácticos XD)

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No señor yo no me casaré (8)

MARRIAGE, n. The state or condition of a community consisting of a master, a mistress and two slaves, making in all, two.

Ambrose Bierce

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Mariana Mariana

La primera vez que vi a Mariana me pareció un ángel bajado del cielo, y decidí de inmediato bajarle la luna y las estrellas. La conocí en la plaza, comiéndose un helado; llevaba una blusa escotada y una falda blanca, larga como el mantel del comedor de mi abuela. Era un domingo, Domingo de Ramos, y por la noche, ahí mismo, en la plaza, me le acerqué para conquistarla.

No lo logré a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera. Conquistar a Mariana fue una de esas largas batallas por demostrarle a alguien que quieres estar con ella/él sin que piense que eres un hijo de la chingada. Dos largos meses que no vale la pena relatar y caer en detalles, sólo diré que hubo de todo: flores, cartas, encuentros inesperados, serenatas, cliches románticos y tontería y media que me pude haber ahorrado.

Nos hicimos novios frente al altar de la iglesia del pueblo -aqui quiero hacer una pausa para aclarar que soy ateo y que si entré a la iglesia fue sólo porque Mariana entró en ella y la seguí con ansia, sin darme cuenta los terrenos que pisaba-. Para entonces yo ya sabía que Mariana era una santurrona. Criada a la vieja usanza, mi nueva novia tenía la costumbre de ir a misa -o a la iglesia, no entiendo la diferencia- seis veces a la semana, rezar cuatro padres nuestros al mes, y santiguarse cada que yo decía groserías. De niña se escondía bajo las faldas de su madre cada que se paraban frente al altar, a los pies del cristo prieto de Frías.

No se imaginan que desagradable es escuchar cantar a un cura, horrible. No se si estarán conscientes de la mierda que son. Entrar a la iglesia a escuchar misa fue algo que tuve que aprender a asimilar de nuevo. Si, de niño fui un crio santurrón, de catecismo y pecados que me hacían hornearme en el infierno por el remordimiento. Entrar a una iglesia significa alimentar tu frustración y ser juzgado mil veces. Los curas te dicen tantas veces que eres un pecador, que le quitan el sentido al mismísimo juicio final.

Soy ateo, nunca lo oculto. Del porque de mi ateismo no vamos a hablar en este momento, que les baste con saber lo que dice mi abuela: que alguna vez “me salí del redil” y nunca volví porque no se me dió la pinche gana. ¿Cómo entonces me hice novio de una santa y llegué a ir a la iglesia seis veces por semana? Por su cuerpo. Mariana tenía el cuerpo más perfecto del pueblo, estaba en su punto. Sus piernas eran largas y hermosas, aunque casi nunca las enseñaba se notaba su contorno por debajo de la falda; no hablemos de sus nalgas, perfectas; sus senos firmes, su cadera me mataba y su boca era como morder una manzana. Una tentación enorme para un ateo que ignora la maldad de las tentaciones, o cree ignorarlas.

Hablemos pues de mi ateismo. Mi relación con Mariana era un ataque a la religiosidad hipócrita de los pueblerinos. Odio la religión y todo lo que conlleva, odio a los curas y a las santurronas, conscientes e inconscientes de su santurronerías, pero lo que más desprecio es la falta de criterio de los que se creen esas idioteces. Para mi Mariana era un triunfo y hasta pensé en cambiarle sus costumbritas, no pude. Me ganó su cuerpo y su manera de tratarme; de pronto caí redondito porque me hacia rogarle por un beso o me dejaba plantado por ir a rezarle a un santo. Comenzó a obsesionarme y a “romperme el corazón” -me avergüenza decirlo- muy seguido.

Yo quería una novia que se liberara conmigo, ardiente, Mariana era una barra de hielo. Una noche de julio la lleve al cerro, com el pretexto de ver el cielo estrellado antes de que comenzara la temporada de lluvias. Tuve que rogarle pero al final acepto. Luego de un rato de hablar de cosas sin sentido, intenté seducirla. No hubo resultado, se escapó de mis brazos señalando una estrella en el cielo que le gustaba. A punto de regresar al pueblo hice el segundo intento. Me gusta tu cuerpo, le dije. Me miró asustada y le planté un beso, luego me lancé a su cuello y pegó un grito que me hizo retroceder. Ahora me da pena decirlo, porque para entonces yo ya había estado con varias mujeres y me las sabía de todas todas, pero Mariana me tenía bajo su influjo, mi voluntad estaba perdida y no tenía más remedio que perder. De todas formas al llegar a su casa lo intenté por tercera vez, sin resultado favorable de nuevo.

Días después Mariana recordó lo sucedido en el Cerro. Se refirió a mis intentos por poseerla como algo que sólo puede hacerse estando casados por la iglesia y me pidió que no lo volviera a hacer. No supe que pensar. Primero me pase una noche en vela jugando con la idea de que le había tocado un punto débil y de que iba a ceder; luego en una cantina, en medio de las copas, comencé a planear mentalmente una jugada para hacerla mía antes de casarme con ella; al final de la borrachera sentí que me estaba llevando la chingada y que era toda una odisea querer cogerse a una santa.

Comenzé a pensar en matrimonio, un error común de los que están enamorados. Peor aún, comenzé a pensar en convertirme de nuevo al catolicismo; me imaginé frente al altar recibiendo la hostia de manos de un cura somnoliento y Mariana a mi lado quitándose las bragas y diciendo: “penétrame, anda”.

Ahora que lo recuerdo, pienso que mientras yo caía en las garras de la fé poco a poco, nuevamente, contra mi voluntad y mi razón, cegado por un par de piernas, fue  también un acto de fé lo que me salvó del Infierno. Las paradojas de la vida. Una noche le pregunte a Mariana si me amaba. Me dijo que si. Le pedí que me lo jurara por la Virgen, el Espíritu Santo y el Cristo Prieto de Frías. Se quedó callada, vaciló, y tartamudeó un Si muy parecido a un No. En ese momento supe que estaba perdiendo el tiempo, me dí la media vuelta y regrese a mi ateismo de siempre. Caminé y me alejé sin mirar atrás, a pesar de los gritos de Maríana, sus padres nuestros y sus mil ave marias.

todos quieren ya ser gatos jazz también en Dale-PajOn

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These ruins that you see

Sarita se sobresaltó al verme. Su primer impulso fue cerrar la puerta. Tuve que forcejear con ella. Cuando la puerta cedió entré en la casa y la oí decir:

—No me mire, no me mire.

Ella cerraba puertas y yo las abría —con bastantes trabajos, porque las cerraduras de Cuévano no pueden cerrarse bien ni abrirse con facilidad—.

Grace Renat es una vedette mexicana, actriz de “sexycomedias” famosa por su figura voluptuosa. Fernando Luján interpretó a Paco Aldebarán, profesor de literatura de Cuévano en la pelicula Estas Ruinas que ves (1979), dirigida por Julian Pastor. Jorge Ibargüengoitia escribio la novela en que se basa la cinta, magistralmente, dando cuenta de la ‘intelectualidad’ provinciana, las noches bohemias y las mujeres que los hombres ciegamente, frecuentemente, idealizamos.

—No. No. No. No quiero —me dijo, y abrió las piernas.

No tenía calzones, por supuesto.

Estaba acabada de bañar, olía a perfume de jabón barato. Era morena, redonda, tersa y tenía el pelambre negro, espeso y bien definido. La penetré con toda facilidad.

*Los fragmentos publicados, que pertenecen a las obras y al autor arriba mencionados, tienen fines meramente descriptivos. Lean la novela, vean la película.

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am i evil?

Denle plei si son tan amables…

No es secreto de estado nippixero que soy muy fan de Fight Club, mas de una vez lo he expresado aqui y muchas mas ocasiones me he dado cuenta que estoy citando diálogos de la película hasta que termino de decirlos. Entonces quise canalizar este fanatismo por la obra de David Fincher en apreciacion por Chuck Palahniuk, el ente que escribio la obra detras de mi objeto cuasi religioso.

Asi que me di a la tarea de buscar Fight Club en las librerias de la ciudad, pero no lo queria en español, queria la obra tal cual fue concebida. Ahi fue donde la puerca torcio el rabo, en ninguna libreria de la ciudad estaba en su idioma, si estaban traducidas pero no deseaba  eso. No me quedo mas remedio que Amazonear y guarde en mi carrito’ tres libros de Palahniuk, Survivor, Choke y por supollo Fight Club, estaba esperando hacer un cargamento mas digno para que valiera la pena el envío., pero entonces fue cuando el buen Chuy “@darocker” se aparecio en mi vida (suena homoerotico pero ese dude es a toda madre y ciertamente tiene todo mi aprecio y mi incondicional amistad) y con el la oportundidad de que mi envio llegara a casa de su abuela en los United, después brincara la frontera con el y al final llegara a mis manitas.

Y asi paso, levante mi pedido y este recorrio el camino arriba mencionado. Cuando llego mi caja no queria jugar Super Street Fighter, no queria ver Fantastic Mr. Fox (de hecho tambien en esa caja venia el BluRay edicion conmemorativa de Fight CLub)  no nada. Yo lo que quería era leer Fight Club. Lo tome y comence a leerlo, pero a las 15 primeras hojas dije no mas, estaba muy feliz pero mi influencia de la pelicula y lo que leia estaba mas alla, era aun mejor. Entonces preferi comenzar con otro libro, para acostumbrarme al humor acido.

Y el que tome fue Choke, mejor decisión no pude haber tomado, el libro es un gran viaje. La jornada de un adicto al sexo que de golpe le llega la noticia que podria ser el hijo de Jesucristo. Gran libro para un adictazo de primera como yo. Ahora me encuentro en una etapa en la que no pude mas que identificarme con el personaje principal, me he vuelto adicto a las mujeres. Y no pude mas que reir demasiado al ver lo que le pasa a este tipo. Como dato en muchos de los pasajes en los que se encuentra copulando, menciona cosas en las que piensa para alejarse de la eyaculacion. Al leerlas me cague de la risa pero al momento de estar en plento mete saca pense y en efecto me sirvieron, nadie termina si pienza en animales muertos en la carretera, o en las ulceras provocadas por una quemadura de acido.

Un humor negro, habil y muy acido, descripciones de escenarios en los cual uno puede sentirse como en casa o que de menos desearia vivirlos.

Me diverti mucho y cuando pense que el libro se pondria regañòn y recriminaria la vida libertina de Victor Mancini es cuando se pone mejor, suelta unas perlas como puños. Me sacudio, me abofeteo y al final se cago en mi pero todo mientras yo reia. Gran gran gran libro. En verdad que lo recomiendo, salio una pelicula y ahora la buscare para verla, pero mientras me quedo con las imagenes de mi cabeza. Ahora si a leer Fight Club.

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